El crecimiento urbano, agrícola e industrial exige una política hídrica más moderna y responsable. El acceso al agua potable, el saneamiento y la protección de cuencas deben ser tratados como parte del desarrollo nacional, no como problemas aislados.
- Expansión de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales.
- Reducción de fugas y reutilización eficiente del recurso.
- Modernización del riego agrícola y protección de cuencas.
- Planificación del agua en nuevos desarrollos urbanos e infraestructuras críticas.
Infraestructura y saneamiento
Se impulsará la ampliación de sistemas de agua potable y alcantarillado, así como la construcción y mantenimiento de plantas de tratamiento. La mayor eficiencia en la distribución y la reducción de fugas permitirán sostener el crecimiento sin comprometer la seguridad hídrica.
Riego y cuencas
La política hídrica incluirá modernización del riego, protección de cuencas y obras de almacenamiento donde el estudio lo justifique. Esto permitirá fortalecer la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la resiliencia frente a la sequía y las inundaciones.
Ordenamiento territorial
Cada nuevo desarrollo urbano, industrial o turístico deberá incluir una planificación de agua y saneamiento que responda a la demanda real y a la sostenibilidad del recurso. La infraestructura debe ser calculada, medible y gestionada con criterio nacional.