La salud debe dejar de ser una carga financiera para la familia y pasar a convertirse en un servicio público moderno, humano y eficaz. La atención debe empezar en la prevención, fortalecerse en la atención primaria y asegurar acceso a diagnósticos y tratamientos con calidad.
- Atención primaria fuerte, cercano al barrio y con prevención como prioridad.
- Ampliación de especialistas, diagnóstico, laboratorios, imágenes e cirugía de alta tecnología.
- Red de emergencias y ambulancias coordinadas por región.
- Acceso justo a medicamentos esenciales y tratamiento de alto costo.
Sistema nacional
Se fortalecerán la atención primaria, los hospitales, los servicios especializados, los laboratorios, la telemedicina y la continuidad de la atención. La prioridad será mejorar la respuesta de manera rápida, cercana y con trazabilidad para que el paciente no tenga que recorrer todo el sistema para recibir atención.
Costos y acceso
La política salud también debe revisar las cargas que encarecen medicamentos esenciales y de alto costo. El objetivo es negociar mejor, comprar más inteligentemente y asegurar que una enfermedad grave no se convierta además en la ruina económica de una familia.
Estado presente
La salud debe ser gestionada como servicio público con estándares claros, responsabilidad y medición. Esto incluye prevenir enfermedades, mejorar la atención de urgencias y reducir la desigualdad entre regiones y grupos sociales.