La vivienda es un eje social y económico. Una política habitacional moderna debe producir soluciones accesibles, sostenibles y conectadas con educación, salud, transporte, empleo y servicios básicos. La ampliación de infraestructura debe acompañar ese crecimiento con orden y visión de largo plazo.
- Plan nacional de vivienda industrializada y comunidades organizadas.
- Red ferroviaria nacional para pasajeros y carga con conectividad regional.
- Programa permanente de grandes obras con mantenimiento y responsabilidad clara.
- Infraestructura territorial como base para la productividad y la calidad de vida.
Vivienda industrializada
Se impulsarán más de un millón de soluciones habitacionales mediante nueva construcción, reconstrucción y mejoramiento. La estrategia priorizará viviendas de calidad, resistencia sísmica, acceso a servicios básicos y comunidades planificadas con escuela, salud, comercio, parques y transporte.
Movilidad y logística
Se desarrollará una red ferroviaria moderna para pasajeros y mercancías, funcionando como complemento de los corredores viales, portuarios y logísticos. Esto impulsará la competitividad, mejorará la conectividad entre ciudades y dará soporte al transporte de carga y al desarrollo regional.
Obras con disciplina
Todo gran proyecto deberá contar con responsables, fuentes de financiamiento, calendario, indicadores, mantenimiento y costos transparentes. La idea es que la infraestructura realice su función sin convertirse en un gasto improductivo o fuente de corrupción.