La seguridad del Estado debe construirse desde la prevención, la inteligencia y la coordinación institucional. La frontera no puede verse como una pared aislada; debe convertirse en un sistema integrado de control, vigilancia y atención humana con bases legales claras.
- Control físico y tecnológico de la frontera con patrullaje, iluminación, cámaras térmicas, sensores y drones.
- Un plan nacional de migración y repatriación con procesos claros, atención sanitaria, educación y coordinación territorial.
- Fortalecimiento institucional, inteligencia criminal y respuesta rápida frente al tráfico y la delincuencia.
- Política diplomática hacia Haití enfocada en soberanía, seguridad e interés nacional.
Frente a la frontera
Se reforzarán los puntos críticos con barreras físicas donde el riesgo lo justifique, infraestructura de patrullaje, comunicaciones seguras, sensores y vigilancia fluvial. La intención es cerrar brechas operativas y mejorar la capacidad de respuesta sin convertir la seguridad en improvisación.
Migración y repatriación
Durante los primeros 100 días se iniciará un operativo nacional de control migratorio y repatriación a gran escala, promoviendo un marco legal claro para sanciones a quienes contraten o alojen a extranjeros en situación irregular, así como contra quienes faciliten su permanencia ilegal o su reingreso irregular tras una repatriación.
Soberanía y coordinación
La estrategia deberá integrarse con salud, educación, seguridad y administración territorial para recuperar capacidad institucional en zonas con mayor presión migratoria. La política debe proteger a la ciudadanía y al mismo tiempo garantizar que las decisiones se tomen dentro del marco legal dominicano.