El futuro energético dominicano debe combinar confiabilidad, descentralización y competitividad. La estrategia nacional debe pasar de una matriz limitada a un sistema más resistente, inteligente, almacenable y preparado para dar servicio a vivienda, industria, salud, agua y transporte.
- Grandes parques solares y generación distribuida en viviendas, comercios, hospitales y escuelas.
- Almacenamiento con baterías y microredes para infraestructura crítica.
- Modernización de transmisión y distribución con centros de control inteligentes.
- Generación de empleo industrial alrededor de paneles, mantenimiento, reciclaje y servicios asociados.
Sistema eléctrico
El objetivo será avanzar hacia un sistema eléctrico más distribuido, resistente, almacenable e inteligente, combinando grandes parques solares, generación distribuida, almacenamiento, transmisión moderna y redes inteligentes. La prioridad será suministrar energía fiable para la producción y la vida cotidiana.
Descentralización y resiliencia
Se impulsará el uso de paneles solares en viviendas, industrias, comercios, escuelas, hospitales y edificios públicos. Además, se incorporarán baterías y microredes que permitan responder mejor a interrupciones y apoyar infraestructura crítica como hospitales y servicios de agua.
Industria y empleo
El cambio eléctrico debe crear riqueza y empleo local. Se impulsará la manufactura, instalación, mantenimiento y reciclaje de componentes energéticos, así como la formación de talento especializado para una nueva economía de energía limpia.